El agua se utiliza de diversas formas y a diferentes temperaturas para beneficiar al cuerpo humano. Se puede consumir agua para obtener minerales esenciales, inhalar su vapor o consumirla en forma de hielo para relajar alguna parte del cuerpo. El uso de agua caliente y fría ha dado lugar a técnicas increíbles como la hidroterapia y la crioterapia.
Tal vez hayas visto a atletas profesionales sentados en una tina con hielo o agua fría. Es un ejemplo perfecto de crioterapia. También conocida como terapia con agua fría, esta técnica consiste en sumergir el cuerpo en temperaturas frías durante varios minutos. Puedes comenzar en terapia de agua fría invirtiendo en bolsas de hielo, una cámara criogénica, aerosoles refrigerantes o un dispositivo como CoolCube, que se encuentra a la vanguardia de la criotecnología.
Esta técnica se utiliza ampliamente en el mundo del deporte y en instituciones sanitarias. Si estás listo para adoptar la tecnología de agua fría, no lo dudes, ya que existen beneficios comprobados que debes conocer. Descubre más:
- Recuperación muscular y de lesiones más rápida
El agua fría o el hielo tienen un efecto analgésico y relajan los músculos, reduciendo el dolor tras una lesión. La crioterapia se recomienda para quienes tienen dificultades en la rehabilitación postoperatoria, dolor artrítico, inflamación o lesiones por esfuerzo crónico como tendinitis, periostitis tibial, síndrome del túnel carpiano y fascitis plantar. La crioterapia ayuda a aliviar los músculos o las zonas afectadas.
- Mejora el sistema linfático
El sistema linfático depende de la contracción muscular para bombear la linfa, y si no se hace ejercicio, el sistema se vuelve ineficiente y lento, lo que provoca la acumulación de toxinas. Esto puede causar dolor articular, infecciones o resfriados que pueden tratarse con hidroterapia.
- Mejora la circulación y la salud del corazón
La mala circulación sanguínea compromete el sistema circulatorio y puede provocar complicaciones cardíacas. Podrías experimentar hipertensión, fatiga, dolores de cabeza y calambres musculares. Lo bueno es que sumergirse en agua fría estimula la circulación y favorece la salud cardiovascular.
- Tratamiento de los trastornos del estado de ánimo
Las temperaturas bajo cero pueden provocar respuestas hormonales fisiológicas como la liberación de endorfinas, adrenalina o noradrenalina. Estos cambios pueden tener un efecto positivo en personas que padecen trastornos del estado de ánimo.
- Ayuda con la pérdida de peso
La exposición al frío puede ayudar a quemar las calorías extra que el cuerpo acumula y que provocan un aumento de peso. Hacer ejercicio en agua fría también ayuda a quemar el exceso de grasa y a perder peso de forma saludable.
- Tratamiento de afecciones cutáneas y dermatitis atópica
La crioterapia ayuda a mejorar los niveles de antioxidantes en la sangre y a reducir la inflamación. El agua fría puede aliviar los síntomas de picazón y sequedad de la piel asociados con la dermatitis atópica y otras afecciones cutáneas relacionadas. Esta tecnología también contribuye a fortalecer el cabello y las uñas.
Hidroterapia para personas con EPOC
Las bajas temperaturas obligan al cuerpo a trabajar intensamente para mantenerse caliente, lo que supone un esfuerzo adicional para los pulmones y el corazón. Es posible que empiece a experimentar síntomas de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), como tos crónica, sibilancias y dificultad para respirar. Muchos pacientes con EPOC optan por medicamentos antiinflamatorios o broncodilatadores, oxigenoterapia o cirugía. ¿Sabía que la hidroterapia puede ser de ayuda?
La hidroterapia es una técnica que consiste en sumergir el cuerpo en agua caliente o tibia. Esta tecnología ha demostrado ser eficaz para mejorar la oxigenación del organismo.
Muchos neumólogos o terapeutas respiratorios recomiendan las terapias a base de agua porque son bastante efectivas para tratar la EPOC.
Las temperaturas cálidas son esenciales para quienes padecen EPOC, ya que el oxígeno o el aire caliente facilita la respiración. La inmersión en agua tibia mejora la oxigenación del cuerpo y es muy eficaz para combatir las complicaciones respiratorias. La hidroterapia ayuda a fortalecer el sistema inmunitario, reduce las infecciones respiratorias que causan la EPOC y mejora la calidad de vida. Los aerosoles de crioterapia para la EPOC también están aprobados por la FDA y deben usarse según las recomendaciones.


